El ocaso del presidente

Está en pleno ocaso, a pesar de pretender consolidar una figura presidencial fuerte con la cooptación, entre otras medidas de control, de varios organismos públicos autónomos.

AUTOR: EL FINANCIERO

Con la fractura del bloque oficialista en Coahuila, Morena perderá en esa entidad y con ello romperá la inercia ganadora que traía ese partido en el territorio nacional.

Lo grave del asunto es que la derrota del partido oficial contaminará la elección en el Estado de México, en donde los aliancistas conformados por el PRI, PAN, PRD y Nueva Alianza, han cerrado filas para alzarse con el triunfo con Alejandra del Moral.

En la entidad mexiquense se asienta uno de los grupos políticos más relevantes del país, conformado por priistas de cepa y, por si fuera poco, también existe un bloque empresarial de relevancia que ya decidió apostar con todo para que el Revolucionario Institucional no pierda su bastión más importante.

El ocaso de AMLO comenzó con la marcha ciudadana del 13 de noviembre en defensa del INE y de la democracia, porque luego se sucedieron diversos acontecimientos que resultaron en dolorosas derrotas para el principal huésped de Palacio Nacional.

El rechazo en el Congreso de la reforma electoral de AMLO, obligó a diseñar un plan B para reformar seis leyes electorales secundarias, aunque al final del día el asunto terminará en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, al prosperar la controversia constitucional impulsada por los opositores, ya que a la nueva presidenta, la ministra Norma Lucía Piña, no le tiembla la mano para respetar el orden constitucional.

Luego vino la elección del nuevo presidente del Tribunal Federal de Justicia Administrativa, Guillermo Valls, personaje que luchó contra la nomenclatura oficialista que buscaba imponer a uno de sus incondicionales en esa posición.

En la última etapa del 2022 y arranque de este año, se desgastó en demasía la figura presidencial al defender a la ministra plagiaria Jazmín Esquivel y a su esposo, uno de sus constructores favoritos, José María Rioboó; además de entrarle al quite en la sucesión al tirarle una tabla de salvación a Claudia Sheinbaum ante su Waterloo, léase el Metro, con el envío de 6 mil elementos de la Guardia Nacional.

Desde luego, la reunión de los líderes de América del Norte, celebrada en México, fue adversa al presidente López Obrador, porque se dobló ante sus contrapartes de Estados Unidos y Canadá, al aceptar sus condiciones en temas muy sensibles como son: la aprehensión de Ovidio Guzmán, la persecución en serio de los capos de la droga; convertir a México como “Tercer País” en temas migratorios; e impulsar las energías limpias, entre otros temas, aunque le cabe la satisfacción a AMLO de lograr una victoria pírrica con la aceptación de Joe Biden de aterrizar en el nuevo aeropuerto Felipe Ángeles.

La falta de liquidez en las arcas federales ante la caída internacional de los precios del petróleo y el déficit en las finanzas públicas, aunado a la baja en la recaudación tributaria y el exorbitante gasto por los intereses de la deuda, las pensiones, los programas de política social con tintes electorales y el sobre costo de las tres obras insignia de AMLO: la refinería de Dos Bocas, el Tren Maya y el aeropuerto Felipe Ángeles, han puesto contra la pared al presidente porque carece del margen de maniobra presupuestal para fortalecer su presidencia y asegurar el triunfo en Edomex y la elección presidencial en el 2024.

Con el paso del tiempo, sus corcholatas crecerán proporcionalmente a su declive y si surge un candidato único de la oposición, pues las cosas se complicarán aún más para el presidente López Obrador, en la última etapa de su administración.

FUENTE: https://www.elfinanciero.com.mx/opinion/alejo-sanchez-cano/2023/01/19/el-ocaso-del-presidente/

WP2Social Auto Publish Powered By : XYZScripts.com